Hasta allí se trasladó el equipo de Cádiz opinión para disfrutar de uno de los pocos museos de este género que existen en España, cuyo origen se remonta a 1861 con la antigua Litográfica alemana y que funcionó hasta finales del S.XX.
Entre las piezas del museo encontramos, piedras litografiadas, maquinas de imprenta, guillotinas, prensas manuales, etc.
En la visita, el magnífico guía, nos mostró todo el proceso y la técnica de la litografía: la pulimentación manual de la piedra, el proceso químico de fijación del dibujo a esta y la estampación final.
La experiencia resultó más que grata y recomendable, tanto por lo interesante del contenido como por el guía tan agradable y profesional que nos atendió.